Pastel Vasco

Hace unos meses mis amigas y yo estuvimos en Euskadi visitando a una amiga. Puedo decir que me enamoré locamente de Donosti, y de los pueblitos, y de las montañas, y de la gente y de las tapas y DEL PASTEL VASCO! Sí, con mayúsculas porque se lo merece.

Lo probé en el típico bar de tapas de Donosti donde el camarero me aseguró que no llevaba manteca de cerdo ni nada por el estilo (sí, siempre pregunto porque nunca se sabe). Y creo que es lo más bueno que he probado en años! Desde entonces estuve todo el viaje obsesionada con llevarme uno a Barcelona y al final me quedé con las ganas.
Así que ayer, de prisa y corriendo se me ocurrió buscar una receta, y después de leer más o menos un millón, adapté una que encontré en el blog Cocinando con Goizalde. Y aquí está, espero que os guste!

Para la masa:
200 g de harina
50 g de almendra molida
100 g de azúcar glass
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
Una pizca de sal

Para la crema:
400 ml de leche
1 vaina de vainilla
40 g de harina
80 g de azúcar
2 huevos
50 g de mantequilla
40 ml de anís

Preparación


La masa:
Batimos la mantequilla a temperatura ambiente en un cuenco junto con el azúcar glass. Añadimos uno de los huevos y removemos. Mezclamos la harina con la almendra molida y la sal y la incorporamos poco a poco a la mezcla. Amasamos bien hasta tener una masa homogénea. Hacemos una bola, la envolvemos con film transparente y la dejamos en la nevera un mínimo de una hora.

La crema:
Ponemos la leche junto con la vainilla en un cazo, calentamos sin que llegue a hervir, apagamos el fuego y lo dejamos reposar durante unos 10 minutos bien tapado.
Colamos a leche y la introducimos otra vez en el cazo, reservando unos 100 ml aproximadamente.
Mezclamos la leche reservada con los huevos, el azúcar y la harina. Cuando a leche de cazo hierva, agregamos a mezcla y esperamos a que vuelva a hervir. Removemos con unas varillas para que no se nos pegue en el fondo y lo dejamos hervir durante un par de minutos. Añadimos la mantequilla y el anís y seguimos removiendo hasta que espese.

Montaje:
Pasada una hora, sacamos la masa de la nevera y la partimos en dos partes, una un poco más grande que la otra. Con la ayuda de un rodillo extendemos la parte más grande y forramos la base y las paredes del molde. Vertemos la crema en el molde y lo metemos en la nevera.
Extendemos el resto de la masa y la colocamos en forma de tapa al pastel, cerrándolo bien por todas partes para que no se salga la crema. Introducimos el pastel en la nevera para que se enfríe un mínimo de 2 horas, si se deja toda la noche como en mi caso mejor.
Precalentamos el horno a 180ºC, en mi caso lo puse a 160ºC por el ventilador e introducimos el pastel durante unos 30 minutos hasta que se dore.

Cupcakes de almendra y ganache de chocolate

Por fin me he decidido a hacer ganache de chocolate. Tengo que reconocer que me ha costado mucho ponerme por el miedo a que no me saliera. Soy una patosa, no puedo evitarlo y estaba casi segura de que se me cortaría la nata, se me quemaría el chocolate ¡o cualquier cosa que pudiese pasar!

Pero no, todo ha salido bastante bien, al menos los que los han probado no han tenido ninguna queja. Pero ellos nunca se quejan, así que su opinión no cuenta mucho…

Para el bizcocho:

140 g de harina

150 g de azúcar

120 ml de aceite

2 huevos L

70 g de almendra molida

120 ml de leche

1 y ½ cucharadita de levadura

Para el ganache:

270 g de chocolate al 60%

300 ml de nata

Preparación:

Picamos el chocolate en trocitos pequeños y reservamos. En un cazo calentamos la nata hasta que empiece a hervir, apartamos el cazo e introducimos el chocolate. Mezclamos con la ayuda de una espátula hasta que el chocolate este totalmente disuelto en la nata y reservamos.

Precalentamos el horno entre 170ºC y 180ºC si es sin ventilador y a 160ºC si es con ventilador como en mi caso y colocamos las cápsulas en el molde.

En un cuenco mezclamos el azúcar junto con el aceite hasta que esté integrado. Añadimos los huevos uno a uno y la leche sin dejar de batir. Seguidamente la harina previamente tamizada y mezclada con la levadura. Para terminar añadimos la almendra molida y batimos bien para que los ingredientes se integren.

Repartimos la masa en las cápsulas, nunca más de dos tercios de su capacidad y lo metemos en el horno durante unos 20 minutos aproximadamente.

Pasado ese tiempo, nos aseguramos de que los cupcakes están bien hechos por dentro pinchándolos con un palillo y los sacamos del horno.  Los dejamos enfriar 5 minutos en el molde y los pasamos a una rejilla.

Recuperamos la mezcla de chocolate, la metemos en un cuenco y la batimos durante unos minutos hasta que coja una buena consistencia. La introducimos en una manga pastelera con la boquilla escogida y decoramos nuestros cupcakes.

Para la decoración he usado unos sprinkles en forma de estrellita que compré en el súper.

Espero que os guste ¡Millones de besos!